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Vidas Salvajes

Camello» En su hábitat salvaje

marzo 5, 2019

Información del camello:

Existen tres especies de camellos. El camello bactriano, que tiene dos jorobas y es doméstico, el bactriano salvaje, también tiene dos jorobas pero nadie ha conseguido domesticarlo, y el dromedario, el cual posee una sola joroba. La función de la joroba, es siempre la misma. Almacena el agua y la energía que luego usarán en caso de que haya escasez y sequía. Esto le da a los camellos la legendaria habilidad de aguantar sin beber ni comer durante largos periodos de tiempo, pudiendo a travesar regiones muy áridas o desiertos sin apenas beber. Cuando su joroba esta agotada de reservas, se vuelve flácida y blanda.

Las hierbas que comen les dan el agua suficiente para sobrevivir durante mucho tiempo. De todos modos, cuando los camellos al fin beben, actúan como una especie de esponja. El camello es capaz de beber 135 litros de agua en solo 13 min. Los camellos no viven en las arenas del desierto, pero si en los desiertos rocosos del este y centro de Asia. Las temperaturas en estos lugares son extremas: 40 ºC en verano, -29 ºC en invierno.

Por eso los camellos han desarrollado adaptaciones a estos brutales cambios de la naturaleza. El ejemplo más claro de estas adaptaciones es el grueso pelaje que los protege en invierno, y que se les cae cuando la temperatura aumenta con la llegada del verano.

Características:

Los camellos son animales pasivos, pero si se ven amenazados pueden escupir, dar patadas e incluso llegar a morder para lograr escapar de sus depredadores. Su saliva produce ardor a cualquier ser vivo, sobre todo si cae en los ojos. Por lo general, los camellos tienen un carácter pasivo. Pero, para su defensa, suelen utilizar las patadas o lanzan saliva, que produce ardor en contacto con los ojos.

Los camellos salvajes tienden a formar grupos pequeños que van desde los cuatro hasta los seis individuos. Son unos animales muy inteligentes y precavidos y en cuanto adviertan algo de peligro comenzarán a andar de forma rápida para alejarse lo antes posible de la zona, no sin antes levantar su mirada en signo de alerta.

Son animales bastante impredecibles pero, aunque suelen tener la mala fama de ser animales cabezotas y malhumorados que escupen enseguida y dan patadas, esto es falso. Se trata de animales tranquilos y que están de buen humor. Incluso, en el caso de los camellos domésticos, puede llegar adquirir vínculos con los humanos y son muy inteligentes. Cuando se les utiliza para cargar peso, rugen y hacen ruido, pero no lo hacen porque estén enfadados, sino porque están haciendo un esfuerzo (como cuando una persona levanta peso).

Alimentación del camello:

Los camellos son unos animales capaces de aguantar hasta una semana sin comer nada ni beber. Se trata de unos animales herbívoros, que se alimentan de plantas o de casi toda la vegetación que encuentran a su paso, incluso cactus, hojas, maleza, semillas y ramas secas.

Cuando viven con personas les gusta comer avena y trigo, todo tipo de hierbas y de hojas y, sobre todo, dátiles. Cuando viven en estado salvaje, se trata de unos animales que suelen desplazarse a las zonas de lluvia en busca de todo tipo de pasto, dejándose ayudar incluso por personas para poder llegar a estos lugares y alimentarse mejor.

Como dato interesante cabe reseñar que pueden almacenar mucha comida en su joroba, que se trasformará en grasa y les alimentará, pudiendo llegar a almacenar hasta 36 kilos de comida. Es así como sobreviven cuando no tienen nada de qué alimentarse o para beber.

Hábitat:

Como su nombre lo indica, las tierras arábigas son el principal hábitat de este herbívoro, pero no es el único. Principalmente, vive en zonas cálidas y calurosas de desierto, que incluyen Marruecos, Egipto, Túnez, Israel, Kazajstán y Mongolia. Podría decirse entonces que habitan todo el norte de África, Oriente Medio y este de Asia.

Pero además, el camello de Arabia ha sido introducido en otras latitudes, como por ejemplo las islas Canarias y Australia. En este último lugar fueron llevados por los ingleses para transporte de personas y mercancías.

Debido a la aparición de los vehículos motorizados dejaron de ser necesarios y miles de ejemplares fueron abandonados en el desierto. La buena noticia es que se juntaron en grupos, y en la actualidad la población de dromedarios salvajes australianos va en aumento.

Reproducción de los camellos:

Los camellos son animales muy pasivos, pero para defenderse pueden dar patadas o lanzar saliva. Son animales que se emplean como animales de carga, pero se aprovecha su leche o su carne. Con la piel se confeccionan sandalias y cantimplora mientras el estiércol se emplea como combustible para cocinar.

En las granjas de camellos se suele prestar suma atención a la reproducción para contar con el mayor número de animales sanos y aptos para la producción de todos estos rubros.

Para reproducirlos se busca un macho maduro de seis años. El periodo de reproducción dependerá de la disponibilidad de pastos, de frio y de la lluvia. En la época de celo los machos y las hembras lucen nerviosos.

Los síntomas del celo son visibles, en la zona posterior del techo de la boca se proyecta una bola rosa, los testículos aumentan de tamaño, las glándulas del cuello segregan un material marrón maloliente y rocía orina empleando la cola como aspersor.

El celo de las hembras empieza a los 3 o 4 años de edad y se reproducen hasta los 20 o 30 años de edad.